Corazón de Jesús, saciado de oprobios

Juan Pablo II

            Las palabras de las letanías del Sagrado Corazón nos ayudan a releer el Evangelio de la Pasión de Cristo.

Repasemos con los ojos del alma aquellos momentos y acontecimientos desde la captura en Getsemaní al juicio de Anás y Caifás, la encarcelación nocturna, la sentencia matutina del sanedrín, el tribunal del gobernador romano, el tribunal de Herodes el galileo, la flagelación, la coronación de espinas, la sentencia de crucifixión, el vía crucis hasta el lugar del Gólgota y, a través de la agonía sobre el árbol de la ignominia, hasta el último “Todo está cumplido”.

¡Corazón de Jesús, saciado de oprobios!

Corazón de Jesús –el corazón humano del hijo de Dios-, tan conocedor de la dignidad de todo hombre, tan conocedor de la dignidad de Dios-Hombre.

Corazón del Hijo que es primogénito de toda criatura, tan conocedor de la peculiar dignidad del alma y del cuerpo del hombre: tan sensible por todo lo que ofende esta dignidad.”! Saciado de oprobios!” .

Recordemos las palabras del profeta Isaías: “… Tan desfigurado estaba su aspecto que no parecía ser de hombre” (52, 54). “Varón de dolores y familiarizado con el sufrimiento, y como uno ante el cual se ocultaba el rostro, menospreciado sin que lo tengamos en cuenta” (53,3).

¡Corazón de Jesús, saciado de oprobios! ¿Corazón de Jesús, saciado de oprobios? Signo de contradicción…

“Y una espada atravesará tu alma” (Lc 2,4-35 ).

 

  1. Jesucristo, manso y humilde de Corazón.
  2. Haz nuestro Corazón semejante al tuyo.

Oración

Señor Dios nuestro: que el amor del corazón de tu hijo encienda en nosotros el fuego de la caridad, que nos mueva a unirnos masa Cristo y a reconocerlo presente en nuestros Hermanos.

Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.  Amén