Junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús día 13

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, DÍA13

Día  13 de Junio: Luz en la oscuridad

Pasaje evangélico:

“Yo soy la luz del Mundo.  El que me sigue no permanecerá en oscuridad sino que tendrá una luz que Le dará  vida. El era la luz verdadera que, al venir a este mundo, ilumina a  todo hombre. En el todo era vida, y la vida era la luz de los hombres” Juan, 8,12 y 1,9 y 4.

Oración diaria:

Tú sí que eres luz. Mira, Señor, vivimos llenos de dudas, llenos de perplejidades, en  un cuarto oscuro sin tragaluz. Ya no distinguimos ni el bien del mal. Ni la verdad de la mentira. Ni el verdugo de la víctima. Ya no hay nada claro, ni sincero, ni limpio. Todo es gris y todo desigual. Todo vale lo mismo. Ábreme un ventanuco, Señor, en la buhardilla de mi interior. Que por el entre el rayo de luz aunque tenga su polvillo juguetón. Que entre tu verdad, tu sinceridad, tú sencillez por ese hilillo de sol.  Más vale ese hilo dorado tuyo que toda la basura de este mundo que cae sobre mí. Por tu boquete, Señor, Respirare tu aire puro y sana de los pulmones de mi alma que busca la verdad y el bien. Gracias, Señor. ¡como estado tanto tiempo lejos de ti, ajeno a tu luz …!

 

(petición )

 

Pensemos en algún devoto del Corazón de Jesús:

Dom Vital Lehodey. Sólo por su libro ”El Santo abandono” (1919) merece la pena este abad de la trapa de nuestra Sra. de Gracia, en Bricquebec (Canadá). El abandono que describe es lo más parecido a una entrega consagrada al Corazón de Jesús. Explica el abandono a la voluntad de Dios, voluntad de beneplácito. Y sus frutos, como son, intimidad con Dios, sencillez y libertad, constancia y Serenidad de ánimo, paz y alegría y muerte tranquila. Es como “un Dios gustado y poseído”

Oración de todos los días: “de San Ignacio de Loyola“

 

Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad,

mi memoria, mi entendimiento

y toda mi voluntad;

todo mi haber y mi poseer.

Vos me lo disteis, a vos, Señor, lo torno.

Todo es vuestro.

Disponed a vuestra voluntad.

Dadme vuestro amor y gracia,

Que esto me basta.

(San Ignacio de Loyola. En los ejercicios espirituales, Manresa, 1522 y Roma, 1544)

Consagración al Corazón de Jesús:

Escojamos esta oración del cardenal Newman (+1890) sobre las tinieblas :

“A través de las tinieblas que me rodean condúceme tú, siempre más adelante. La noche es oscura y estoy lejos del hogar guía mis pasos. Un solo paso cada vez es bastante para mí… Tu poder aún sabrá conducirme siempre más adelante, por el llano y por los fangos, sobre la roca hiriente y el bramido del torrente hasta que la noche de haya pasado y me sonrían en la mañana esas caras de ángeles que hace tiempo amé y que durante una época perdí”.

 

Cantó final:

Corazón Santo tú REINARÁS …

“Corazón admirable, principio de mi vida, que sólo viva en Ti y por Ti”. Es una llama de amor de San Juan Eudes el Corazón de Jesús.

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.