Junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús día 29

Día 29  de Junio: Saberse amado

Pasaje evangélico:

“Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella.”

“Cristo nos amó y se entregó por nosotros.”

“Cristo me amó y se entregó a sí mismo por mí.”

Ef 5,25; 5,2 y Gal 2,20

Oración diaria:

Esto es el cristianismo, ésta es la salvación: saberse amado por Dios. Dios me ama. Y esto es definitivo. Nunca dejará de ser. Saber esto. Sentir esto. Hacer de esto experiencia personal es lo que hace a los Santos. Es lo que tranquiliza. Es lo que da confianza. Es lo que entusiasma. Es lo que te convierte en alguien distinto. Distinto de este mundo. Fuera de este mundo. Todo es basura, todo carmelita de oveja, al lado de sentir a Cristo y su amor. Me amaste, Señor. Te entregaste por mí como víctima. Qué buen olor dejaste. Quien sintió esto fue como un enamorado. “Caminar, pues, en amor”, termina Pablo. Y como Tú no fallas, sigues amando, como eres fiel y constante no se puede dejar de amarte. Esto tan sencillo es la esencia de nuestra fe, de lo cristiano. No es otra, sino Tú. Tú mismo. Tú eres mi todo. Tú eres mi fe. Tú eres mi amor. Amén.

(petición )

Pensemos en algún devoto del Corazón de Jesús:

San Benito Menni. Nacido en Milán, en 1841. Quedó impresionado por los miles de cuerpos rotos que llegaban de la batalla de magenta (1859) contra los austriacos por la unificación de Italia. Se hizo camillero anónimo en la estación de Milán. Bajaba los enfermos y los llevaba al hospital a Ara Coeli. Se lleno de compasión. Fue tan impactante que se hace Hermano de San Juan de Dios, orden hospitalaria, en 1860. Sacerdote seis años después. Ya nunca dejará de pronunciar “Jesús mío, de mi desconfío, en tu Corazón confío y me abandono”. Este hombre será el que restauró la orden de San Juan de Dios en España (1873), y también en Portugal y México. Fundó el hospital psiquiátrico de Ciempozuelos (Madrid) para asistir a enfermos mentales y pobres. Impresionante labor. Fundó en otras ciudades de España y en Granada. Fue superior General de la orden de 1911 al 1912. “Dar gracias al Corazón de Cristo por la vocación recibida. Serle muy fieles sacrificando lo todo por su amor”. Es gran dicha peregrinar siempre teniendo continúa morada y descanso en el Corazón de Jesús.” Amar al Corazón de Cristo es ponerse al lado de los que más sufrían, y estos son los enfermos mentales. Para esta “local reclusión” fundó las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús en 1881, creando la advocación de “Nuestra Sra. Del sagrado Corazón de Jesús”. La Virgen sujeta al Corazón del Niño Jesús en su pecho. Resume así la devoción al Sagrado Corazón: tener la experiencia de ser amados por Dios. Corresponder a ese amor. Y comunicar ese amor a los hombres. Murió en 1914.

Oración de todos los días: “de San Ignacio de Loyola“

 

Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad,

mi memoria, mi entendimiento

y toda mi voluntad;

todo mi haber y mi poseer.

Vos me lo disteis, a vos, Señor, lo torno.

Todo es vuestro.

Disponed a vuestra voluntad.

Dadme vuestro amor y gracia,

Que esto me basta.

(San Ignacio de Loyola. En los ejercicios espirituales, Manresa, 1522 y Roma, 1544)

Consagración al Corazón de Jesús:

Digamos la con estas palabras de San Ambrosio (siglo IV):

“Bebe de Cristo, pues es la roca de la que brota el agua.”

“Bebe de Cristo, pues es la fuente de la vida.”

“Bebe de Cristo, pues es la corriente que alegra la ciudad de Dios.”

“Bebe de Cristo, pues es la paz.”

“Bebe de Cristo, pues de su cuerpo fluyeron corrientes de agua viva”.

Entregó, Señor mi vida a Ti embriagado con tal medida, sólo tú llenas mi donación. Señor, mi sentido.

Cantó final:

Señor, me has mirado a los ojos …

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.