Junio, mes del Sagrado corazón de Jesús día 8

Día   8 de Junio: Así nos ama Dios

Pasaje evangélico:

“Tanto amó Dios al mundo que le dio a su único hijo … Él que no perdonó a su propio hijo sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos ha de dar todas las cosas con Él?. Juan. 3,16 , Pablo. Rom. 8,32.

Oración diaria:

Señor, nos diste lo mejor que tenías. Tu propio Hijo. Nuevo Abraham que entrega a su hijo. Y lo das por mí. Por salvarme. ¿Cómo puedo ya dudar de tu amor? ¡Con que seguridad debo vivir! Basta mi honestidad para ser del todo tuyo. Nada temo, Señor. Vivo alegre y confiado. Cuento con tu amor siempre. Eres la Nueva Alianza eterna. Me has aliado bien. Estoy bien atado. No quiero soltarme. Ya me soltaste tú liberándome de todo lo negativo que podía haber en mi corazón. Con alegría, seguridad, paz y sentido positivo voy a vivir para siempre. Esto sí que es salvación. ¡Qué bien lo has hecho! Gracias, Señor. Por Ti y por tu Hijo. Amén

(petición )

Pensemos en algún devoto del Corazón de Jesús:

Santa Margarita María de Alacoque. Salesa elegida por el Señor para revelar le da devoción o culto a su Sagrado Corazón. El día del Corpus de 1675 le dijo a la Santa: “Este es mi Corazón que tanto ha amado a los hombres. Y recibe de ellos ingratitud, olvido y frialdad”, mostrándola su corazón. Fueron varias las apariciones entre 1673 y 1675 en su monasterio de la visitación de Paray le Monial. Las tres principales son: en la primera el Señor Le descubre el amor de Dios a los hombres. En otra le enseña la devoción de los nueve primeros Viernes de mes. La tercera le pide que consiga la fiesta litúrgica de su corazón el viernes siguiente al Corpus. El amor de Dios quiera simbolizado en su corazón de carne, y pide el Señor la reparación por las ofensas. En su “autobiografía” cuenta la santa los favores recibidos y las promesas en favor de sus devotos y propagadores. Sufrió la santa y su director Claudio de la Colombière las reticencias y acusaciones de “engaños” e “ilusiones”, incluso por la Santa Sede al principio. Esta devoción trajo efectividad y cercanía divina frente a la desconfianza y temor del Jansenismo de entonces. Margarita  María murió en Paray en 1609.

Oración de todos los días: “de San Ignacio de Loyola“

 

Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad,

mi memoria, mi entendimiento

y toda mi voluntad;

todo mi haber y mi poseer.

Vos me lo disteis, a vos, Señor, lo torno.

Todo es vuestro.

Disponed a vuestra voluntad.

Dadme vuestro amor y gracia,

Que esto me basta.

(San Ignacio de Loyola. En los ejercicios espirituales, Manresa, 1522 y Roma, 1544)

Consagración al Corazón de Jesús:

Usemos palabras de la consagración y entrega de San Claudio de la Colombière.

“Señor, yo os ofrezco mi corazón con todos los sentimientos de que escapa. Yo me entrego enteramente a Vos. Y desde este momento afirmó sinceramente que deseo olvidarme de mi mismo y de todo lo que pueda tener relación conmigo para entrar en ese divino Corazón que tenéis la bondad de abrirme y donde deseo estar y morir, abrasado de vuestro amor. A él le pido humildemente acepte la completa donación que le amo, y dispongo de ella como le agrade”.

Cantó final:

De rodillas, Señor, ante el Sagrario…

(Himno eucarístico de José María Pemán.)