Busto de Bernardo de Hoyos

Vida del beato Bernardo de Hoyos (XXII)

De nuevo la paz en su alma                 Conocemos por el artículo anterior la razón de sus temores. Una congoja mortal afligía su alma y parecíale “que tenía engañados a sus directores y debía desengañarlos, so pena de condenarse, confesando haber sido ficción y mentira cuando les había referido y hecho creer de Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (XXII)[…]

Vida del beato Bernardo de Hoyos (XXI)

Temores en el favor     Este es el título con que se conoce uno de los más bellos sonetos de Lope de Vega.   Cuando en mis manos, Rey Eterno os miro y la cándida víctima levanto, de mi atrevida indignidad me espanto, y la piedad de vuestro pecho admiro. Tal vez el alma Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (XXI)[…]

Vida del beato Bernardo de Hoyos (XX)

San Francisco de Sales, Director de su espíritu     Mes de enero de 1732. Días crudos de invierno de aquel Valladolid de hace dos siglos. Apenas transita nadie por las calles sucias y estrechas de la Ciudad a la caída de la tarde. Los vallisoletanos se recogen muy pronto a sus hogares obligados por Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (XX)[…]

Vida del beato Bernardo de Hoyos (XIX)

Cómo vivía la Semana Santa     Cuando este número de REINARÉ llegue a vuestras manos, faltarán muy pocos días para que la grandiosa liturgia de la Semana Mayor sacuda nuestro espíritu con el estremecimiento de sus evocaciones conmovedoras.   En el análisis que vengo haciendo de la vida del P. Hoyos, uno de los Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (XIX)[…]

Bernardo Francisco De Hoyos

Vida del beato Bernardo de Hoyos (XVIII)

Director de un alma que deseaba ser mejor     Esta pluma mía, pincel de pobres y escasos colores, se dedicó algún tiempo a trazar sobre las páginas de REINARÉ estampas iluminadas de la vida del P. Hoyos. La última apareció en octubre de 1945. Ignoro por qué circunstancias se vino abajo el caballete de Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (XVIII)[…]

Beato Bernardo Francisco Hoyos, Presbítero Jesuíta

Vida del beato Bernardo de Hoyos (XVII)

Un condiscípulo que se hace santo.     En los Seminarios y casas de formación de las órdenes religiosas suele haber, con frecuencia, hechos de una categoría espiritual inmensa que, si se conocieran, causarían asombro y estupefacción. Velados en la penumbra silenciosa de una vida de disciplina honesta y recatada, no trasciende al exterior y Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (XVII)[…]

Busto de Bernardo de Hoyos

Vida del beato Bernardo de Hoyos (XVI)

El mejor profesor de Teología   En los Seminarios y casas de estudio de todo Instituto Religioso, hay un momento ansiosamente deseado por los alumnos: es el de matricularse por primera vez en el curso teológico. Los estudios humanísticos, primer paso en la carrera eclesiástica, son maravillosos e insustituibles para lograr el desarrollo de las Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (XVI)[…]

Beato Bernardo de Hoyos

Vida del beato Bernardo de Hoyos (XV)

Alumno de Teología en Valladolid.     A últimos de septiembre de 1731, llegó el H. Bernardo al Colegio de San Ambrosio de Valladolid, para estudiar Sagrada Teología. La última fase de su vida de estudiante. La más interesante también porque en ella iba a tener lugar la gran revelación. Hasta ahora todo había sido Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (XV)[…]

Beato bernrdo de hoyos escribiendo una carta

Vida del beato Bernardo de Hoyos (XIV)

Entre juicios y pleitos.   Eran los días en que el P. Calatayud, nuevo F. Diego de Cádiz, recorría España entera y con su voz atronadora y sus expresiones crudamente realistas levantaba imponentes manifestaciones de fervor y penitencia. Aquel ilustrado siglo XVIII español se vio envuelto por una luz mucho más pura que la de Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (XIV)[…]

Beato bernardo de hoyos

Vida del beato Bernardo de Hoyos (XIII)

El último curso de Filosofía.     Restablecida su salud en Alaejos, volvió el H. Bernardo a su querido Colegio de Medina del Campo en diciembre de 1730. Transportado de santa alegría, pasó las Navidades entre villancicos e ingenuos belenes con figuritas de cartón, entre las cuales aparecía la del Niño Dios invitándole con su Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (XIII)[…]

Busto de Bernardo de Hoyos

Vida del beato Bernardo de Hoyos (XII)

Cuando estaba en Alaejos. El Santuario Nacional de Valladolid tiene ya un ambiente propio. Allí se reza y se canta  de una manera especial. Allí el alma oye y recibe inspiraciones que no se reciben en otras iglesias. Es que es el Templo del Corazón de Jesús, y algo singular ha de tener esto de Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (XII)[…]

Vida del beato Bernardo de Hoyos (XI)

Ejercicios Espirituales.     Con una preparación inmejorable entraba el H. Bernardo a hacer los Ejercicios en enero de 1730. Una lluvia torrencial de gracias y favores, mezclados con hondísimas penas de amor, habíanle dispuesto durante aquella famosa temporada de sus ímpetus que terminó la noche de Navidad, para que su alma fuese como un Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (XI)[…]

Beato Bernardo de Hoyos

Vida del beato Bernardo de Hoyos (X)

Las penas del amor.     Todavía no ha llegado el momento supremo del Desposorio a que nos hemos referido en el artículo anterior. Tan grande es la maravilla de que Dios se una con el alma en esa especie de nueva encarnación que los místicos llaman matrimonio espiritual, que el Señor mismo se entretiene Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (X)[…]

Beato bernrdo de hoyos escribiendo una carta

Vida del beato Bernardo de Hoyos (IX)

El vuelo del espíritu.   El 31 de julio de 1729 fue un día inolvidable para el H. Hoyos. Todos los años, cuando esta fecha se renueva, brilla el sol con fulgor inenarrable en las casas de Jesuitas, como si el “ad majorem Dei gloriam”[1] resonase en la mitad del verano con las campanillas de Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (IX)[…]

Busto de Bernardo de Hoyos

Vida del beato Bernardo de Hoyos (VIII)

Regalos del Señor   Primavera de 1729. A haldadas llevan flores a la Virgen los niños de Medina del Campo, polvorienta y verde en los caminos y en el llano. Pronto madurará el trigo. Hasta el rostro de labriegos y mujeres labradoras se hace ahora liso y brillante, sin arrugas, como una pequeña primavera más Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (VIII)[…]

Beato bernardo de hoyos

Vida del beato Bernardo de Hoyos (VII)

La tristeza del alma     Que en la vida espiritual hay tormentas y borrascas de verdaderas galernas, es cosa sobradamente conocida de todos los que caminan por los senderos del Amor. Temores violentos, dudas inquietantes, fastidio cruel y doloroso que casi obliga a renegar, si la gracia de Dios no mediase, de lo que Leer másVida del beato Bernardo de Hoyos (VII)[…]